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Recorrido cultural por las piramides de Egipto

Sin lugar a dudas, la historia de la humanidad se haya representada por muchos eventos que de una forma u otra la han marcado y le han brindado un espacio temporal de referencia, en ocasiones este viene representando por simples hechos que han dejado secuelas en objetos o bien en lugares.

Y en este caso, nos referimos al mundo antiguo caracterizado por el auge y evolución de las antiguas culturas como son la griega, la romana y la egipcia; como estas versan sobre un gran cúmulo de datos y en exceso bagaje cultural, hoy vamos a exponerte rasgos característicos sobre la cultura que precedió al mayor de los profetas y símbolo de la religión más aclamada en el mundo (cristianismo), cual es la cultura egipcia y su máxima expresión las piramides de Egipto, maravillas del mundo actual.

Datos generalizados de la cultura egipcia.

Como es conocido, el antiguo Egipto en épocas pasadas, se hallaba ubicado geográficamente en zonas apartadas por el río Nilo, estando rodeados por inmensidades desérticas, sin embargo, en su interior como ciudad contaba con grandes recursos como tierras fértiles, recursos naturales ponderados y las aguas del río Nilo que lo dotaban del vital líquido.

Antropólogos, arqueólogos e historiadores consideran que la lejanía que mantenía el pueblo egipcio, permitió que este se desarrollara como una de las culturas más influyentes del mundo pasado, consolidándose en conocimientos, costumbres, gobiernos y en construcciones, como las piramides de Egipto, llegando a ser uno de los imperios más imponentes y reconocidos de toda la historia.

Egipto se caracterizó en sus épocas postrimeras por ser una sociedad clasista en el que el máximo eslabón lo llenaba la familia real, que para la cultura eran reconocidos como el Faraón y su familia, el faraón era considerado hijo directo de los dioses siendo así un iluminado; luego seguían las clases segares, el pueblo y los esclavos.

Bajo las proyecciones de profundas costumbres religiosas de las más politeístas, el Faraón era considerado por el resto de los ciudadanos un Dios hecho hombre, de aquí el máximo respeto y culto hacia el mismo, siendo el máximo rector del pueblo y la persona que podía ejercer todo el poder y todo cuanto estuviese a su facultad y potestad.

Piramides de Egipto, reflejo de creencias.

Considerado el Faraón como hijo directo de los dioses, recreación propia de las divinidades, era concebible que el mismo gozará de todos los lujos que la tierra podía ofrecerle, pero bajo las creencias egipcias, este debía por igual gozar de los mismos privilegios con la muerte.

Y es que para el pueblo egipcio se creía en la vida después de la muerte, de modo tal que todo hecho que se hiciese durante el pasaje terrenal, arrogaría sus frutos después de cesado los signos vitales.

En efecto, cuando el egipcio fallecía no solo cesaban sus signos vitales sino que ciertas partes de su ser se fragmentaban, ellos consideraban que la personalidad o bien el aspecto mental y anímico de sí mismos se separa del cuerpo pero aun así lo acompañaba de forma deambulante.

Mientras que la parte más pura o espiritual que coincide con el alma o bien el espíritu en ascenso era el que iba a ser juzgada y determinado por los dioses, si podía disfrutar de las regalías del reino celestial o bien del padecimiento del inframundo, esta parte se conocía como Akh.

Las creencias egipcias determinaban que los únicos que disponían de Akh, eran los Faraones, de aquí la necesidad de construir Piramides de Egipto, con la finalidad de construir un lugar sagrado que permitiera proteger el espíritu del Faraón y así resguardarlo de asaltadores, y sobretodo brindarle una posada digna a los Dioses cuando viniesen reencontrase con este, fundado en ello, es que surgió la idea de las piramides.

Piramides de Egipto: Datos relevantes.

Como bien te indicamos en líneas anteriores, la forma de gobierno de Egipto, refería a la figura perenne y hereditaria de una Faraón, como toda cultura antigua, fueron muchos los faraones que ocuparon tan preciado lugar, dividiéndose en tres periodos, Dinastía I, Dinastía II, Dinastía III, último periodo durante el cual fueron elevadas las colosales piramides.

Las piramides durante su construcción fueron pasando por un periodo evolutivo de arquitectura, considerando que los egipcios para su época no conocían de ingeniería ni de tecnología, y a pesar de ello, estudios recientes demuestran que las construcciones colosales de las piramides de Egipto, aunque han presentado ciertas fallas de medición, las mismas representa fortalezas seguras, como una estructuración inquebrantable hechas solo piedras.

Evolución arquitectónica de las Piramides.

Su aspecto fue evolucionando paulatinamente, en un principio eran diseñadas de forma escalonada, es decir, los grandes trozos de piedra eran dispuestos unos sobre otros con cierta distancia, el diseñado escalonado que se aprecia desde su exterior obedece a la idea, de que el Akh del faraón por medio de la pirámide ascendía al cielo a reencontrarse con los dioses.

De forma posterior su fachada externa se tornó pareja, habiéndose de esta forma menos dificultosa la construcción de la misma, no obstante, pese a que se hiciese más fácil la construcción externa, la interna se perfeccionaba y esto es algo que les causa un gran relieve a los arqueólogos y arquitectos modernos.

Como es la distribución de tragaluz, de cámaras y pasadizos que comunican unos con los otros, las piramides constan de dos zonas o incluso de tres, la zona superior que es la que se encuentra a la par de la superficie, el cual es un espacio dedicado al culto del alma y la entrega de ofrendas.

De forma subsiguiente se construía la recamara de la reina o esposa del faraón, y en la parte más subterránea se construía la gran alcoba del faraón fallecido, donde se hospedaban a la vez sus más grandes tesoros ya que después de la muerte el Akh, seguía disfrutando por igual de sus grandezas.

Ciudad de Guiza, encuentro colosal de las Piramides de Egipto.

Las piramides más colosales y que son consideradas patrimonio de la humanidad y una de las siete maravillas del mundo, la constituyen las ubicadas en la ciudad de Guiza (también como Gizeh o Giza), conformada por las piramides de los tres faraones egipcios Keops, Kefrén y Micerino, estas piramides alcanzan los 60 metros de altura e incluso los superan, están dispuesta de forma poniente al sol.

En su interior es posible apreciar grandes cámaras que se comunican entre sí, cuyas paredes están adornadas con lienzos y muchos jeroglíficos y escrituras sanscritas de la época, muchos de los tesoros que fueron colocados durante los años antes de Cristo, han sido saqueados, solo quedando algunos de extracción geóloga o arqueológica.

Las mismas gozan de una construcción maciza de tierra caliza que ha podido tolerar los embates del tiempo y agentes externos, los esfuerzos del gobierno egipcio por mantenerlas y de las fundaciones protectoras de patrimonio culturales de la humanidad, han permitido mantener el resguardo y respeto por estas joyas colosales de la cultura egipcia.

Dato curioso: ¿Quién construía las piramides?

Estas  representan la creencia suntuosa de que los faraones merecía la espléndida vida después de la muerte, debiendo gozar durante esta de un refugio de su cuerpo y de sus tesoros, como bien lo tuvieron durante su vida de Faraón en un palacio.

Fundado en esa idea, se iniciaban las construcciones con el esfuerzo de los esclavos o bien de los campesinos, siendo esto un dato histórico que no ha podido ser precisado, sobre quienes contribuyeron a la construcción, ya que historiadores presentan diferencias, algunos expresan que eran hechas por las sectores más pobres y desgraciados de la sociedad egipcia.

Otros alegan su construcción por parte de campesinos, cuyas cosechas ya habían finalizado y necesitaban un sustento para sus hogares, pero la teoría más sostenida era que las mismas fueron construidas por esclavos.

No obstante, lo que queda bien claro es que para la época de su construcción, que data unos cuantos milenios antes de Cristo, las maquinas ni rudimentarias existían, de modo tal las piramides de Egipto, fueron resultados de la fuerza neta del hombre y de su instinto.

La existencia de estas,  refleja la gran capacidad de la mente humana de siempre lograr todo cuanto se propone, algo que sin duda demostró la cultura egipcia, al dejarnos estas maravillas colosales.

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